jueves, 30 de enero de 2014

La peste ISO

En la Edad Media el más devastador enemigo de la humanidad fue la peste negra, que causó la muerte a un tercio de la población de Europa. Aquello tuvo consecuencias terribles en el desarrollo de la sociedad y retrasó cualquier avance económico, político y social.

Ahora, en el siglo XXI, creo que el gran enemigo de la humanidad moderna son los "procedimientos de calidad" que, bajo la excusa de la excelencia, matan la creatividad, obligan a destinar esfuerzos a tareas inútiles, disuaden a quienes quieren mejorar las cosas de verdad e impiden destinar las neuronas a aquello para lo que realmente las tenemos.

Tal vez exagere y no sea para tanto. Tal vez se trate solo de otra burbuja más, como la inmobiliaria o la financiera que, como éstas, un día bendito estallará por fin y nos demos cuenta entonces de la imaginación que hemos perdido, de la creatividad desperdiciada, de la emoción abortada, de las iniciativas aplastadas, de la felicidad huída y de los miles de horas y de toneladas de papel desperdiciadas para dar de comer a los sacerdotes de la ISO.

Seguramente tampoco esta vez podremos valorar el daño causado pero lo que sí podremos hacer será recuperar de verdad la calidad en el trabajo. Y en la vida.


1 comentario:

Iñaki Gorostiza dijo...

Efectivamente, es un paripé que se ha extendido "como la peste", la equivalencia es muy adecuada. "Dime de qué presumes y te diré de qué careces" reza un sabio refrán. Probablemente su autor lo gestó sin seguir procedimientos de calidad de ningún tipo, ¡Menuda chapuza! Otros artículos que se han venido produciendo durante años al margen de estos milagrosos criterios de calidad son el jamón ibérico, el queso manchego, el vino de rioja, ... ¡Verdaderas chapuzas desde el punto de vista de la calidad del producto! como todo el mundo sabe...