sábado, 30 de enero de 2010

Los socialistas vascos no nos vamos a callar y otro artículo

He tenido el blog unas semanas abandonado y ahora que me disponía a a retomarlo me he encontrado con dos articulos de José Antonio Pastor que me parecen interesantes. (José Antonio es el portavoz socialista en el Parlamento Vasco)

Los socialistas vascos no nos vamos a callar

Conocíamos los problemas del PNV para situarse en la oposición, después de treinta años de haber gobernado este país. Dábamos por hecho que el malhumor que ha venido exhibiendo este partido en todos estos meses formaba parte de la digestión (mala digestión) de quienes, después de haberse creído los dueños naturales de Euskadi, se ven forzados a pasar a la oposición por la fuerza de los votos. Estábamos preparados para seguir soportando durante un tiempo esa política abrupta de 'no dar ni agua' al nuevo Gobierno, en la esperanza de que el tiempo y el sentido de la realidad encauzaran el discurso del PNV por la vía de la sensatez y del espíritu constructivo.
Todo eso no nos asombra, porque, lo queramos o no, forma parte del debate político. Lo que sí nos ha asombrado, a los socialistas vascos, es que ahora el PNV, en una vuelta de tuerca a su estrategia contra el Gobierno vasco y el partido que lo sustenta, se permita la desfachatez de marcarnos el discurso político; y trate, además, con una impertinencia antidemocrática, de presionar al lehendakari para que desautorice a su propio partido.
Éste es, en esencia, el fondo de toda la escandalera artificial que la actual dirección del PNV ha montado, a propósito de unas declaraciones radiofónicas mías sobre la desarticulación por la Ertzaintza de un comando terrorista de ETA. Una escandalera que ya venían montando por haberme permitido hablar sobre la evidente crisis de liderazgo del PNV.
Al parecer, según el presidente del EBB, Íñigo Urkullu, emitir opiniones (saliendo, por cierto, al paso de acusaciones previas) equivale a «insultar» y a «traspasar todas las líneas posibles en política». Y eso, como portavoz del Grupo Socialista y del Partido Socialista de Euskadi, no lo voy a admitir. Primero, en defensa de la dignidad de mi partido; y en segundo lugar, porque no estoy dispuesto a soportar que nos acusen de insultar quienes han hecho del insulto zafio al adversario y al Gobierno vasco actual una forma de hacer política. Quienes nos han dicho, desde el comienzo mismo de la legislatura:
-Que el actual Gobierno era el resultado de un golpe institucional.
-Que este Gobierno se sustenta en la «manipulación del Estado de Derecho, el revanchismo, la ambición personal y el odio que sienten algunos socialistas al PNV».
-Que el Gobierno vasco pretende «dirigir Ajuria Enea desde La Moncloa».
-Que hemos llegado al poder manipulando la Ley y a los jueces, y no por el respaldo de la ciudadanía.
-Que el lehendakari Patxi López se ha convertido en el líder del Gobierno de la mentira.
-Que formamos un Gobierno de 'okupas' y que el lehendakari es un delegado del Gobierno.
-Que somos herederos de la ideología de José Antonio Primo de Rivera (lo dijeron en el manifiesto del PNV el día del Aberri Eguna).
-Y que, según Arzalluz -que, hasta donde yo sé, sigue siendo militante del PNV-, los socialistas somos los enemigos directos del pueblo vasco; y que inspiramos más miedo los socialistas que quienes aún jalean a ETA.
Y no quiero ser exhaustivo. Simplemente, recordaré que desde el nacionalismo se nos ha insultado, y han insultado al Gobierno vasco y a su lehendakari, de forma grave y reiterada. Y nunca hemos respondido, aunque a veces hayamos tenido que hacer verdaderos esfuerzos de contención. Porque nunca hemos querido embarrar el debate político, metiéndonos en rifirrafes ajenos a los intereses reales de la gente.
Y, por eso mismo, el lehendakari no ha pedido al señor Urkullu que se retracte de todo lo que ha dicho antes de reunirse con él. Y habría tenido todo el derecho moral a hacerlo, si su prioridad no fuera desactivar las políticas de frentes y broncas y construir un país desde el diálogo y los grandes acuerdos. No les hemos dicho cómo tienen que hacer su política de oposición. Y, por eso mismo, no les vamos a admitir que nos dicten cómo tenemos que desarrollar nuestro discurso político. ¡Hasta ahí podíamos llegar!
El PNV no tiene bula para hacer lo que le dé la gana. Si quiere poner el contador a cero, sabe que nos encontrarán con la mano tendida. Pero si insisten en su política de descalificación total y absoluta, se encontrarán lógicamente con la respuesta del Partido Socialista. No nos vamos a callar. Aquí ya no va a haber barra libre contra el Partido Socialista de Euskadi. Por mucho que se empeñe, el PNV no va a anular la voz del socialismo vasco.

Publicado en diario El Correo el 30 de enero de 2010


Quiero que se hable de mi libro

Los lectores menos jóvenes recordaran una anécdota que se produjo hace ya muchos años en televisión, cuando un destacado y excelente escritor se tornó airado y reprochó pública y bruscamente a la presentadora que en el programa en directo al que había sido invitado se hablara de cosas a su juicio intrascendentes pero que no se hablaba de "su libro". Se montó una buena.
Al PNV le está pasando algo parecido en relación con la política vasca: Que no se habla de lo suyo y, como aquel admirado literato, reacciona indignado porque no nos ocupamos, como a su juicio debiéramos, de aquello que constituye el núcleo de sus propias preocupaciones que, una vez más, confunde con las de todo el país.
Las últimas elecciones autonómicas constituyeron una enorme sorpresa para el PNV. Mejor dicho, fueron el inicio de una cadena de sorpresas que continuó con el nombramiento de un lehendakari socialista y más tarde con la formación de un Gobierno vasco no nacionalista. Lo increíble para ellos se hacía realidad.
Sus primeras reacciones resultaron tan estrafalarias que no defraudaron a los amigos de la anécdota, desde aquello del "golpe institucional", o -aún lo recuerdo- una rueda de prensa impagable en la que reivindicaron su derecho a nombrar al nuevo director general de EiTB, como si no hubiese un nuevo Gobierno vasco. No me extenderé para que no me acusen de recrearme en algunas actitudes que como mínimo resultaron ridículas.
La sociedad vasca tuvo el buen gusto de disculpar aquellas primeras reacciones pero la cadena de sorpresas para el PNV no se ha detenido desde marzo: Resulta que el Gobierno vasco del lehendakari López es el más sólido desde hace muchas décadas; resulta que la tranquilidad ha desmentido una reacción social airada que no sé si esperaban o deseaban y, lo peor de todo para ellos: resulta que el Gobierno toma decisiones, logra acuerdos con los agentes sociales, impulsa iniciativas razonables contra la crisis, busca y encuentra apoyo en la élite económica e industrial y plantea un nuevo contrato entre vascos para impulsar la calidad de vida, la competitividad y el empleo. Y el PNV ve asombrado que todo esto se hace sin hablar de lo suyo, sin hablar su "su libro".
En ese libro que reclaman que sea guía de cualquier gobierno no hay, por supuesto, una línea para la crisis, nunca la hubo puesto que cuando gobernaban incluso se negaba tercamente que fuese a afectarnos mientras hoy sabemos que el paro ya aumentaba entonces en Euskadi. Pero eso sí, hay tomos enteros dedicados al mapa del tiempo de ETB, a las ikurriñas de las hombreras de nuestros ertzainas o a las banderas en la fachada de Ajuria Enea. Y hay mucho espacio para la deslegitimación del Estatuto que ha hecho de Euskadi una auténtica comunidad política. En esos asuntos es donde está su sensibilidad, en ellos están cómodos y por eso reclaman que esos temas sean el centro del debate político. Pero ya no es así ni va a serlo.
En ocho meses el Gobierno vasco del lehendakari López ha logrado más acuerdos, incluso con el propio PNV, que los que logró Ibarretxe en 10 años. Eso es lo que importa. Se han firmado acuerdos de colaboración inéditos con Navarra, Cantabria, La Rioja, Asturias y hasta con Aquitania, facilitados sin duda por una actitud nueva de respeto por la legitimidad de nuestros vecinos. Se han puesto en marcha ayudas para que las empresas aguanten y superen la crisis y se está replanteando también el modo de hacer una Administración vasca más delgada y eficiente.
Además, el lehendakari plantea seriamente una reflexión sobre la excelencia en nuestro sistema educativo y no habla solo de los modelos lingüísticos. Promueve un cambio en el que fuera excelente servicio vasco de salud para que se adapte mejor a las necesidades de una población afortunadamente más longeva y también impulsa un concepto del derecho a las ayudas sociales como una vía de integración laboral y social y no solo como un subsidio ciego.
Dejo aparte el asunto quizás más grave de la política vasca en el que realmente todos estamos de acuerdo y en el que los avances son también evidentes: La lucha contra ETA y su mundo, la deslegitimación de toda actitud justificadora del terrorismo, la exclusión de los violentos de la vida política y la recuperación del reconocimiento y la memoria pública de las víctimas. ETA, aunque activa, ha sido derrotada políticamente y el discurso filoterrorista ha perdido completamente una iniciativa que la sociedad democrática ha recuperado definitivamente.
Han sido muchos cambios en muy poco tiempo, muchos y profundos, tanto que están cambiando poco a poco las prioridades y las agendas políticas en Euskadi. Es lo que alguien llamó, no sé si con fortuna, "la revolución de la normalidad" pero que, en todo caso, no encaja con la agenda política tradicional del PNV.
Son demasiadas sorpresas para un partido que nunca se ha distinguido por entender el país en una clave distinta de la suya propia. Cada día está más claro que el PNV nunca se planteó ni siquiera como hipótesis la posibilidad de perder el poder. Jamás pensaron un plan B, y se han encontrado con la realidad de que el país se acostumbra con alarmante rapidez a no hablar el mismo idioma político que ellos. Y, por consiguiente, los nervios se desatan. Los dirigentes del PNV se afanan en negar, con machacona insistencia pero contra toda evidencia, que el Gobierno de López tenga un proyecto consistente e integrador. Un proyecto que, sin embargo, cada día es más visible y que se dirige con toda claridad a afrontar no los problemas inventados sino los reales; los que sí forman parte de la agenda de los ciudadanos
El discurso, comprometido y nítido, que el lehendakari López está dirigiendo estos días a la sociedad vasca, sin ocultar los problemas y tratando a sus ciudadanos como personas adultas y responsables ha desatado todas las alarmas en un nacionalismo que no parece haber superado todavía su fase de duelo por la pérdida del poder pero que, sobre todo, no es capaz de digerir que se deje de hablar de "su libro": de las fórmulas archiagotadas de Juan José Ibarretxe. ¿Se acuerdan?


Publicado en el diario El Pais el 23 de enero de 2010

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viernes, 25 de diciembre de 2009

Tortilla estatal

En Euskadi la manipulación política del lenguaje ha sido una estrategia utilizada profusamente desde el entorno nacionalista. Otro día que tenga más ganas me extenderé sobre este tema, que es una de las características más notables de la actividad política vasca. Hoy me conformo con señalar una de las palabras claves de ese vocabulario, posiblemente la principal: España.

Es tal la terquedad con la que los nacionalistas han evitado siempre nombrar el vocablo “maldito” que a menudo han entrado de lleno en el campo del ridículo, lo que ha sido aprovechado no pocas veces por los mismos humoristas de la televisión vasca.

El sustituto preferido para evitar el término España y derivados ha sido siempre “El Estado” o “estatal”, para negar así la existencia de un país real y reducirlo a una mera estructura administrativa. O sea que error sí pero inocencia ninguna.

Han sido tantos años que han conseguido que algunos ya consideren que “estatal” es sinónimo de “español”. Una vez extendida semejante estupidez nos podemos encontrar, por ejemplo, con que la selección española es denominada “el combinado estatal” como si fuese un cóctel institucional, o cuando se dice “hay una borrasca centrada en el Estado” como si se tratase de problemas en los ministerios, y otras cosas del mismo cariz.

Pero incluso en este país en el que la política tiene a veces un gran componente risible (si no fuera por algunas cosas) nunca había visto algo como lo de la fotografía. Les juro que es real aunque he borrado el nombre del establecimiento. Está en Bilbao y la tortilla española que hacen es excelente.
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miércoles, 23 de diciembre de 2009

Desde 1959

Extraordinario spot. Fotografías desde el año de mi nacimiento.




Otra reinvindicación más, que no hacía ninguna falta, de la imaginación y la belleza del trabajo de los publicitarios.

domingo, 13 de diciembre de 2009

La maquinita independentista


Qué bien se lo han pasado los independentistas catalanes. Han echado una partida en la videoconsola del referendum y han conseguido partida gratis, que todos hablemos de ellos.

Sin ningún riesgo de que lo que hacen tenga consecuencia alguna, como cuando jugamos en la maquinita o en la videoconsola, han preguntado si quieren que Cataluña sea un estado soberano pero también social y democrático. Y ya puestos, también integrado en la Unión Europea. Así -todo incluido- como en los hoteles del Caribe.

Conozco a muchas mujeres a las que les apasionan los bebés pero también conozco otras a las que no les gustan ni los pañales ni las noches en vela y que responderían con un sí rotundo si les preguntasen: ¿Querría usted tener un hijo pero sin embarazo, y que naciese ya con 18 años y la vida solucionada? Seguro que responderían que sí. Pero claro, no puede ser. Ni que los niños nazcan con 18 años ni que las naciones ya salgan del paritorio de la historia como democráticas. Ah! y sociales y por supuesto con los deberes de integración europea, que tanto costaron a España, ya aprobados. La verdad es que ya puestos a ello podían haber puesto en la papeleta …y que en la Cataluña independiente haga siempre buen tiempo… No veo por qué no, puesto que tienen la misma capacidad de ofertar una meteorología favorable que el resto de las condiciones de la papeleta.

Las naciones -todas- se han creado siempre contra la diversidad, con pretensiones uniformadoras y enfrentadas fieramente al imprescindible enemigo, exterior o interior, militar, político o cultural. Y sin excepción necesitan acabar con la libertad o con la vida de los no afectos. Siempre es así. Pasa que luego, después de muchas generaciones, si todo va bien, poco a poco y no sin dificultades va llegando la democracia.

Pero todo esto es muy desagradable, estropearía la alegría soberanista y, por eso, se obvia, se hace como si no existiera. Al fin y al cabo por un euro nos dan tres vidas en la maquinita y si nos matamos no pasa nada. Es estupendo hacer política sin ninguna responsabilidad real, seguros de que lo único que nos puede pasar en última instancia es que nos aparezca el cartel:

GAME OVER
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miércoles, 25 de noviembre de 2009

Otra de anuncios

Anuncio peruano premiado en Cannes en 2005.

Lo dedico a esos "locos molestos" de los publicitarios.



Véanlo y emociónense, vale la pena.

domingo, 15 de noviembre de 2009

Publicitarios ¿Locos molestos?

Siempre que sale a relucir la relación de la publicidad con la televisión, la primera sale perdiendo. Considerada como el malo de la película (nunca mejor dicho porque nos la interrumpe) son escasísimas las ocasiones en que tenemos la oportunidad de escuchar alguna reflexión que vaya más allá del topicazo.


Es un lugar común considerar la publicidad como una actividad propia de gente rara, que gasta cantidades enormes e irresponsables de dinero en procurar que seamos molestados constantemente con sus mensajes. “Nadie hace caso de la publicidad” es un mantra que se repite desde la corrección política por más que choque brutalmente con la evidencia de que las grandes empresas que tienen grandes beneficios hacen siempre mucha y buena publicidad.

Si a la publicidad “no le hace caso nadie” y sin embargo es lo que sostiene el imperio de los medios; además de los clubes de fútbol, la Super Bowl, la NBA, las grandes ligas, la fórmula1, las olimpiadas, etc. solo podemos deducir que quienes se dedican a una actividad tan estúpida han de ser unos frikis a los que no vale la pena intentar entender. Basta con sacarles el dinero.

Tamaña sandez solo se sostiene en el fondo por la tranquilidad de espíritu que nos provoca. A nadie nos gusta reconocer que somos seducidos y nos resulta más grato creernos que nuestras decisiones son fruto de una razonada, seria y profunda reflexión. Aceptar, por el contrario, que somos seres volubles, caprichosos, engreídos, nada asertivos y, por tanto, carne de cañón de los creadores de necesidades que pueblan el mundo de la publicidad es algo profundamente hiriente, que tendemos a negar siempre.

Pero me asombra ver que los altos directivos de los medios a menudo sostienen ese mismo razonamiento. Conseguida la prohibición de publicidad en TVE abogan ahora por extenderla a las autonómicas, alegando competencia desleal especialmente en un momento de crisis publicitaria. Sin duda piensan que se van a repartir el pastel de la inversión que iba a la televisión pública. Yo lo dudo, como dudaría de que porque a mi vecino le prohíban cultivar pimientos en su huerta, en la mía vayan a brotar más.

Porque de eso se trata. Para los publicitarios, que no son ningunos locos, un medio es una ventana de oportunidad para llegar a su público y en absoluto una oportunidad para tirar el dinero, como asombrosamente parecen pensar los dueños de los grandes grupos mediáticos. Si les cierran una ventana buscarán otra salida, que no necesariamente tendrá que ser aumentar la saturación de las demás ventanas. Tengan en cuenta que se trata de gentes “raras”, que nunca dan nada por sentado.

Si quisiéramos hacer una reflexión cabal sobre la publicidad (que no estoy seguro de que queramos) deberíamos aceptar, de entrada, que es la publicidad lo que hace que simplemente exista prensa libre. Así de claro, así de grande y así de rotundo. Cuando vean un periódico o una emisora sin anuncios yo les invito a que se pregunten: Y esto ¿quién lo paga? porque tengan la absoluta seguridad de que alguien lo paga, y de ahí salen, como cerezas, las siguientes dudas ¿por qué?, ¿para qué? y un incómodo etcétera con el que les dejo a ustedes solos para que lo roan.

Mejor sería que entendiéramos de una vez por todas que vivimos en una sociedad de consumo y que en esta sociedad la publicidad es un sector industrial y económico tan importante que, como decía, sostiene la existencia de los propios medios y hace posible efectivamente la libertad de prensa. Pero es que, además, la publicidad es una actividad económica enormemente creadora de valor añadido, en la cual la investigación y el desarrollo formaron siempre parte de su misma esencia; mucho antes de que estallase la moda de hablar de I+D+i en las empresas convencionales. La publicidad es una mina de personas acostumbradas a ejercitar su imaginación como a respirar porque siempre han necesitado adaptarse a un entorno que cambia constantemente y en el que lo que hoy funciona mañana es rechazado.

La publicidad, además, constituye un sector creador neto de riqueza ya que, aportando el valor de la creatividad y de la imaginación, impulsa indiscutiblemente a los sectores a los que sirve (sus clientes) y de los que se sirve (medios de comunicación, artes gráficas, diseño industrial, fotografía, producción, relaciones públicas y muchos otros). En el mundo de la publicidad están algunos de los más extraordinarios profesionales creativos de toda la industria. Convendría que la sociedad los tratase con un poco más de respeto y dejase de considerarlos unos locos manirrotos y molestos.

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viernes, 6 de noviembre de 2009

EiTB, de sagrario a servicio



Se ha dicho, seguramente con razón, que uno de los elementos clave o, como se dice ahora, emblemáticos de la autonomía vasca era EiTB. Era de esperar, por tanto, que todo lo que se hiciera o dejase de hacer en la radiotelevisión pública vasca fuese mirado con lupa por unos y por otros. Y efectivamente así ha sido.

Como Director General se escogió cuidadosamente a un profesional sin relevancia partidista y no, como hasta entonces, a un dirigente del partido gobernante. No sirvió de mucho. Alberto Surio empezó a recibir críticas desde el momento mismo en que se hizo público su nombre, antes incluso de ser designado por el Parlamento Vasco.

Quedó claro desde el principio que el nacionalismo no iba a consentir, y así está siendo, que nadie osara tocar el sagrario de su poder mediático. Si la presencia de un socialista al frente de la Ertzaintza molestaba en la intimidad, la pérdida de la dirección del ente era más de lo que algunos podían soportar. EiTB corría el peligro de perder su utilidad como herramienta de extensión de la cosmovisión nacionalista y como reservorio de su ideario.

Para ser justo hay que decir que obviamente EiTB es, y siempre ha sido, mucho más que eso pero también es cierto que tal visión partidaria ha estado fuertemente arraigada en la opinión de muchas personas, dentro y fuera del ente. Arraigada entre los ciudadanos de sentimiento nacionalista y, paradójicamente, también entre los que no lo somos.

Con unas posiciones tan marcadas es lógico que prácticamente todo en EiTB (cada cambio, cada titular, cada invitado y hasta cada borrasca) sea interpretada por los fieles de siempre casi como un sacrilegio, mientras que los otros siguen escuchando decepcionados el mismo lenguaje filonacionalista que cada día nos informa de lo que pasa en el Departamento francés de los Pirineos Atlánticos pero jamás en Castro Urdiales o en Villarcayo, que están llenos de vascos.
Así, mientras unos denuncian cualquier cambio como “intolerable” dirigismo ideológico otros sienten que el cambio simplemente no ha llegado a la EiTB. Es lo que tienen las esencias, que no admiten el matiz.

Ni tampoco la realidad. Porque el dilema de fondo al que se va a enfrentar la radiotelevisión vasca no es ese. Definitivamente EiTB no va a volver a ser una televisión al servicio de ninguna construcción ideológica; porque no es esa la intención de sus responsables ni la de quienes les apoyamos, pero, sobre todo, porque no puede. Porque es el propio escenario audiovisual el que está cambiando a toda velocidad. La entrada de los canales temáticos con la TDT ya está suponiendo una atomización de las audiencias que desde 2008 ha hecho sufrir duramente a nuestro primer canal, por ejemplo.

EiTB va a tener que cambiar porque va a enfrentarse a un panorama audiovisual diferente en el que tendrá que reencontrar su espacio como televisión de servicio público, no cambiando un relato político de fondo por otro relato político, que sería absurdo y suicida, sino diseñando contenidos que le permitan encontrar su hueco propio dentro de la auténtica selva de opciones y de ofertas en que ya se ha convertido el dial. Una selva que va a más.

El viejo modelo de televisión pública generalista no podrá vencer en volumen a las cadenas privadas, mucho más ágiles a la hora de captar las audiencias y los ingresos publicitarios que las acompañan, liberadas como están de la “servidumbre” de la calidad en sus contenidos, a la que, sin embargo, ninguna televisión pública puede renunciar.
Será imposible, o muy muy difícil, que ETB (ni ninguna televisión pública) pueda competir en el mercado de los grandes acontecimientos mundiales con las cadenas de pago y que serán las únicas que podrán aportar y rentabilizar las cantidades astronómicas de los derechos de emisión.
La muy polémica pero ya decidida eliminación de la publicidad en Televisión Española, en línea con la posición europea, augura un escenario más difícil todavía para las radiotelevisiones públicas del continente y en ese juego tendrá que pelear la que tenemos los vascos.
En definitiva la dirección de EiTB, pero también los profesionales de esa casa, todos, tienen delante un reto profesional nuevo y decisivo. Cuanto antes se terminen las polémicas caseras e interesada que todavía distraen su atención mejor, porque a la radio-televisión vasca no le van a faltar las dificultades. Convendría, pues, que desde la política no añadiéramos otras nuevas y, en cambio, ayudásemos a encontrar soluciones para que EiTB encaje mejor los cambios que se avecinan. No sea que, como en el viejo cuento, de tanto mirarnos el dedo olvidemos que señala a la luna.



miércoles, 28 de octubre de 2009

Todos los colores del ocre


Esta tarde, bajando de Vitoria a Bilbao, he visto que el bosque en Altube está ya tomando los colores del otoño, aún no ha reventado del todo y los amarillos, rojizos y ocres tienen todavía tonos muy variados.

Parece que en otoño los árboles se hacen más visibles. Hoy parecía que se asomaban descarados a los bordes de la autovía. Siempre es bonito pero estos días merece la pena mirar por la ventanilla, siempre que no vayas conduciendo, por supuesto.

No he podido hacer una foto y he tomado prestada ésta de Jorge Picallo.

Foto: Otoño, Bosque de Altube
Autor: Jorge Picallo

miércoles, 21 de octubre de 2009

Diglosia política


La autodenominada izquierda abertzale se supera en el lenguaje críptico al que nos tiene acostumbrados. He de confesar que no he leído los 36 folios que dicen que contienen las profundas reflexiones en las que andan metidos ahora pero lo que su propia prensa destaca muestra la endogamia mental absoluta a la que está sometido este sector de la sociedad vasca.

Sólo desde la más absoluta negación de la realidad efectiva de lo que pasa en el País Vasco (y que todo el mundo conoce) es posible alguien que apoya la amenaza y el asesinato pueda escribir que apuesta por "un proceso democrático que tenga como base la palabra y la decisión de la ciudadanía vasca" y que debería llegar a desarrollarse "sin ninguna violencia ni injerencia externa".

Pues no contentos con ello, la apuesta esa la sustancian en pasos, entre ellos: Construir un "muro popular" lo más amplio posible frente a las agresiones y la injerencia estatal, y a favor del propio proceso democrático y la excarcelación de presos” .

Es tal el delirio en el que están que parece que vaticinan que será la izquierda abertzale la que se beneficiará del paso del tiempo, de modo que el Estado español aparezca con claridad en su papel de "verdugo" y los independentistas se reflejen como víctimas….Toma ya.

Hay de todo en el resumen de lo publicado. Bueno, casi de todo porque no hay nada de lo único que debería haber. Falta esa comunicación clara, efectiva y rotunda de que ETA debe desaparecer para siempre. Una línea hubiera bastado. Falta el reconocimiento expreso y valiente de que este pueblo tiene derecho, por fin, a liberarse de la amenaza real, de la injerencia real, de los verdugos reales y de que debe ser respetada su voluntad democrática real expresada año tras año por todos los vascos que ni siquiera entienden ese lenguaje torturado y "orwelliano" que fuerza a las palabra a significar lo contrario de lo que significan.

En contraste ayer le estuve escuchando a Maite Pagazaurtundua palabras que sí se entendían. Que expresaban ideas en lugar de intentar ocultarlas. Y le escuché avisos claros a una sociedad acobardada, temerosa y sumisa, que ha llegado a admitir cosas inadmisibles.

Maite Pagazaurtundua nos avisaba de la necesidad de una “alfabetización” de los jóvenes a favor de la deslegitimación de la violencia como herramienta. Nos dijo que era urgente terminar con el ambiente que pretende prestigiar al terrorismo y reescribir un pasado glorioso a la medida de los ex asesinos.

Dijo muchas cosas pero también a ella le faltó algo. Le faltó el odio. Nos hablo como quien propone una solución a un problema grave y urgente pero sin prevalerse de su condición. Maite habló con toda la legitimidad pero sin ningún reproche. Menuda diferencia.
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Foto diario El País

lunes, 19 de octubre de 2009

El miedo es libre pero el odio se cultiva

Un poco largo para postear pero no me he resistido a incluir este texto de la Fundación Fernando Buesa, en respuesta a quienes han dicho que no desean "llevar el odio de las víctimas a las aulas"


"LAS VÍCTIMAS DEL TERRORISMO NO ODIAN, SUFREN"

“No sentimos odio, lo que sentimos es un enorme vacio”. Estas palabras fueron pronunciadas por Marta Buesa, la hija de Fernando Buesa en una rueda de prensa junto a sus hermanos Carlos y Sara cuatro días después del asesinato a manos de ETA de su padre, junto a su escolta Jorge Díez Elorza. Y a nuestro juicio resumen perfectamente el sentir de las víctimas del terrorismo. Porque las víctimas no odia, sufren.
Nuestra Fundación ha venido recopilando, junto con otras asociaciones, fundaciones e instituciones, testimonios de víctimas del terrorismo. Y en ninguno de ellos aparece ni el odio ni la venganza. Y cuando se cita la venganza es precisamente para negarla. Algunos de estos testimonios formaron parte de la exposición que sobre las víctimas organizó el Parlamento Vasco. Nos permitimos sugerir a quienes pudieran albergar dudas que repasen dichos testimonios. Testimonios por cierto, que también constan en el informe del Ararteko sobre atención institucional a las víctimas del terrorismo.
El odio es el caldo de cultivo de la venganza, y como decíamos, las víctimas del terrorismo no han empleado la venganza; siempre han confiado y siguen confiando en el Estado de Derecho a la hora de reclamar justicia por el daño injustamente recibido. Y confían singularmente en la Audiencia Nacional causándoles estupor que pueda afirmarse que sus jueces no quieran acabar con ETA.
El odio no es solamente el caldo de cultivo de la venganza sino que constituye un elemento sustancial del fanatismo. Los fanatismos no sólo proclaman su fe ciega en una idea, sino que con la misma fuerza odian todo aquello que consideran contrario a ella. Y donde realmente anida el odio es en el corazón de los asesinos de Fernando, Jorge, Miguel Ángel, de Gregorio y del resto de víctimas del terrorismo etarra. Y el odio unido a la “cosificación” de la víctima, a la transformación de un ciudadano en un enemigo sin nombre, sin cara, en algo que eliminar, ha generado centenares de asesinatos.
Pero el odio no es exclusivo de los terroristas. En ellos alcanza sus máximas cotas. También existe mucho odio en una parte de la sociedad vasca, concretamente en el nacionalismo radical. Odio que lleva a justificar asesinatos, extorsiones, secuestros y amenazas. Amenazas más o menos veladas que ha llevado a una buena parte de la sociedad vasca a “mirar para otro lado”, no vaya a ser que ese odio le salpique.
Y uno de los mejores antídotos contra ese odio es precisamente la presencia y el testimonio de las víctimas. Y lo es, porque no odian a pesar de sufrir enormemente. Y de sufrir en muchas ocasiones doble dolor: el del asesinato de su familiar y el de la indiferencia, cuando no el insulto, de sus convecinos. La presencia y el testimonio de la víctimas es una de las mejores vías de deslegitimación de terrorismo. Porque la víctimas inocentes y carentes de odio convierten al activista en lo que realmente es: un asesino vil y cobarde.
Y hace falta mucha pedagogía democrática en el País Vasco, mucha educación en valores de paz, de libertad, de convivencia y de tolerancia. Porque ese odio que pretende generar desistimiento y genera indiferencia se da tanto a nivel familiar, como educativo y en el conjunto de la vida social, medios de comunicación incluidos. Por eso es necesaria la presencia y el testimonio de las víctimas.
Decíamos que existe aun mucho odio y mucho fanatismo en nuestro País Vasco. Pero que nadie busque ese odio en las víctimas del terrorismo porque no lo encontrará. El odio es patrimonio de los victimarios y de los que los apoyan.


Fundación Fernando Buesa Blanco

miércoles, 14 de octubre de 2009

Recuerdos de Daimiel

Es posible que en poco tiempo tengamos el dudoso honor de retirar la calificación de parque natural a las Tablas de Daimiel.

A la sequía -esta sí- pertinaz, causada no por la voluble naturaleza sino por la mano del hombre hay que añadir ahora la repetición de un fenómeno que no deja de ser dramáticamente curioso; la combustión de la turba que forma el inmediato subsuelo de las tablas.

Un desastre en toda regla. Posiblemente el final definitivo del primer parque humedal de España.

La primera vez que oí hablar de la turba fue de joven en aquel bachillerato en el que creo que aprendí algunas de las cosas más importantes que aún sé. Mi libro lo describía como un tipo de carbón que se forma en zonas inundadas. Más tarde supe que se usa también para filtrar el agua del whisky en la highlands escocesas, lo que tiene su aquel.

Han pasado décadas pero aún recuerdo vivamente un viaje a Daimiel con un grupo de amigos aficionados a la ecología, en plena Semana Santa. Recorrimos entonces las lagunas en unas barcas planas y alargadas como las que hoy descansan sobre la tierra seca. Vimos patos, fochas, garzas y aún puedo ver a una cigüeñuela que, rebuscando en el limo, parecía posar orgullosa ante nuestros binoculares y nuestras cámaras.

Me duele imaginar aquella laguna hoy seca y ardiendo en sus entrañas. Y también yo me quemo un poco por dentro.

No sé si comprenderemos alguna vez los ciclos de nuestro mundo ni tampoco si seremos capaces de asumir nuestra responsabilidad como seres inteligentes que dicen que somos pero en las Tablas de Daimiel algo se ha hecho mal, muy mal.

Foto publicada en http://apudepa.blogia.com/

lunes, 12 de octubre de 2009

La maldición del ejército de España

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Un año más, el desfile de las Fuerzas Armadas del 12 de octubre en Madrid, ha sido escenario de gritos e insultos contra el Presidente del Gobierno.

Parece que Rodriguez Zapatero se lo ha tomado como parte del espectáculo. Y puede que tenga razón. Es parte del espectáculo de las Fuerzas Armadas españolas que los nostálgicos de la dictadura las tomen como algo suyo.

Hoy, como todos los años, ese reducto de antiguos fascistas, ha hecho su papel en el espectáculo del desfile. Han ido a vitorear a un ejército que no es el que ellos recuerdan y añoran. Pero que tiene que soportar cada año esa maldición.

Bien es cierto que nadie en la historia ha sido capaz de interiorizar la simbología militar como lo hicieron los fascistas, fueran españoles, alemanes o italianos. Y esa imagen tan particular de lo castrense pervive aún en las capas, los pendones, los tanques, la caballería, el paso marcial y -como no- en la cabra de la Legión. Pero el ejército cuyos soldados han desfilado hoy, aunque lleve la cabra que tanto entusiasmo concita en los corazones de ese tipo de público, no es en absoluto aquel que acogotó las libertades en España.

Qué más quisieran. Por eso se han congregado para desahogarse faltando al Presidente a la Vicepresidenta y a cualquier demócrata que hubiesen tenido a mano. Algunos incluso al Rey. Es lo que hay.

Lo que no he entendido bien es por qué se molesta el alcalde de Madrid. No me gusta que se haga el tonto porque Ruiz Gallarón tiene que saber que esa gente considerará siempre ilegítimo y usurpador a cualquier Gobierno que no sea el partido del Alcalde, o alguno peor.

Esperanza Aguirre ha estado prudentemente callada, seguramente porque aún recuerda cuando el PP empujaba a ese tipo de gente a deslegitimar al Gobierno con esos mismos gritos en la misma calle. Yo también me acuerdo.

miércoles, 7 de octubre de 2009

Atuneros al tun tun

Si no fuese un drama el que están viviendo los pescadores y sus familias de Bermeo, Galicia, Insonesia, Seychelles, etc. la verdad es que toda esta polémica tendría algo de chusco.

Suena a broma que ahora salgan de debajo de las piedras expertos en derecho marítimo, en seguridad y en escolta de buques y hasta defensores del "impuesto" ecológico que cobran los somalíes por la "esquilmación" de sus aguas. No tengo palabras...

No sé que han hecho el comandante de la fragata "Canarias" o el de la francesa "Germinal" para alcanzar sus grados militares pero al parecer, cualquiera en la barra de un bar se ve con más preparación que ellos para poner fin a esa situación.

Las soluciones taumatúrgicas a las que tan aficionados somos en España o en el Estado Español (pongan a su gusto) se centran ahora en el embarque de infantes de marina. Auténtica piedra filosofal, bálsamo de Fierabras o ungüento amarillo contra la piratería. A problemas complejos soluciones simples, parece que es la consigna.

Pero de toda la fauna opinadora y solucionadora -de una vez por todas- de este asunto tan triste el que más me gusta es el portavoz nacionalista vasco en el Congreso Sr. Erkoreka, que reclama airado la presencia de infantes de marina a bordo de los atuneros pero cuyo partido hizo una peregrinación hace unos meses al monte Gorbea para "exorcizarlo" de la presencia de militares españoles que osaron hacerse una foto con la bandera roja y gualda enganchada a la cruz de amor que hay en lo más alto de aquel monte. No solo eso sino que su partido pretende prohibir la presencia de uniformados españoles en la casa de Juntas de Gernika, indignado también al ver que habían sido invitados en su día a la toma de posesión del Lehendakari.

Al Sr.. Erkoreka le dedico el video que sigue, porque ....él sí que vale...



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viernes, 25 de septiembre de 2009

De las vacas flacas a las cabras gordas

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Ayer comí junto a mis compañeros Bixen y Javier. Bixen había tenido que intervenir en el pleno en relación con temas de empleo y en la comida estuvimos hablando de cómo la estructura empresarial y el modelo productivo se han visto afectados por la crisis. Está pasando en Euskadi, en el resto de España y en todo el mundo.

Reflexionamos acerca de que el mundo nunca sale de crisis como ésta para volver a ser lo que era. Sale modificando las formas de producción y creando nuevos modos de aprovechar el conocimiento y el trabajo de las personas.

Empresas más pequeñas, más austeras, más versátiles y más capaces de aprovechar oportunidades de negocio que resultan inalcanzables para las empresas tradicionales.
Lo más probable es que después de las vacas flacas lo que venga sean las cabras gordas.

miércoles, 23 de septiembre de 2009

Litrar


Esta semana estaba hablando con mi hijo adolescente de sus cosas cuando de pronto pronunció una palabra que interrumpió la conversación: “litrar”. Al oírla contesté algo así como ¿qué has dicho? ¿litrar? ¡Un nuevo verbo!...¡y de la primera conjugación!... ¡¡Litrar!!. Los dos estallamos en una carcajada. Les había oído decir “hacer litros” como descripción de esa actividad lúdica típica de los jóvenes que no pueden beber alcohol pero que aún así lo beben. Sin embargo la creación de un nuevo verbo me pareció que era la certificación definitiva -la consolidación- de una forma de ocio que ha arrasado incontestablemente entre los adolescentes.

Él sabe, porque se lo he dicho, que me parece mal que lo haga y yo también sé que me hace caso a veces y otras veces no. El deporte, que practica con asiduidad y pasión, resulta una disuasión más efectiva que su padre pero tampoco es infalible, las cosas como son.

Transitar por la línea fronteriza entre las buenas y las malas costumbres, entre la rebeldía y la aceptación de la autoridad, me temo que ha sido parte inherente del comportamiento de los jóvenes de todos los tiempos. A veces esas conductas tienen consecuencias terribles y otras veces –afortunadamente- queda en sustos y poco más.

No voy a decir que me parezca bien que los jóvenes beban. No me lo parece. Y tampoco negaré los problemas que crea la práctica del botellón en los espacios públicos pero antes de descolgar la espada flamígera de la condenación eterna de los adolescentes prefiero reflexionar sobre el modelo de ocio que hemos creado en esta sociedad que es el que es y ha pasado siempre por el consumo colectivo de alcohol.

Si una actividad ha adquirido tanta solidez y extensión social como para que de lugar incluso a la creación de nuevos verbos como ese asombroso “litrar” convendría que reconociésemos que estamos ante un fenómeno que merece una atención más profunda que la de la pura y simple condena sin matices. A esa reflexión podría ayudarnos recordar cómo utilizábamos nuestro tiempo cuando teníamos su edad.

lunes, 14 de septiembre de 2009

¿Salir de la crisis?


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Últimamente cada vez que se oye o se lee acerca de alguna medida tomada por los poderes públicos su descripción va siempre acompañada por alguna frase o admonición acerca de que esta o aquella medida es “para salir de la crisis”. Por supuesto quienes piensan que se debería optar por medidas distintas o contrarias incluso a las propuestas, dicen que con esas medidas no saldremos de la crisis mientras que con las que ellos proponen sí lo haremos.

He buscado una imagen que me parece bien ilustrativa de lo que significan las medidas que se están adoptando, sea desde el Gobierno de España, desde el Gobierno Vasco, desde cualquier gobierno autonómico e incluso desde otros gobiernos europeos y hasta de los Estados Unidos. Es, como ven, la imagen de un chaleco salvavidas. Podremos discutir el tamaño, forma o idoneidad del chaleco, incluso si debemos dárselos primero a “las mujeres y los niños” de la economía o, por el contrario, a “los más preparados” pero tengamos claro que se ha hundido el barco de una economía desregulada ideal para quien quisiera ganar más y hacerlo antes. Se ha ido a pique el tiempo de la irresponsabilidad financiera, de las remuneraciones a directivos ajenas por completo a su capacidad de generar riqueza. Ha pinchado el globo de una especulación permanente en la que los precios siempre subirían y jamás bajarían (que era lo que decían en nuestros modélicos bancos a los solicitantes de hipotecas).

Insisto. El estilo económico que hoy hace un año se derrumbó con la simbólica quiebra de Lehman Brothers no va a volver. Se ha hecho mucho por ayudar a bancos y entidades financieras de todo el mundo. Ya llegará el día –espero- en que toque revisar si toda aquella inmensa ayuda de emergencia que todos pagamos era o no moralmente justa, aunque seguramente fuese estratégicamente imprescindible para evitar el colapso definitivo de la economía mundial. Ya veremos.

Algunos ganaron muchísimo dinero, otros bastante menos, la mayoría de la humanidad quedó, como siempre, al margen, y los Estados recaudaron -todo hay que decirlo- jugosos ingresos a todos los niveles, desde las haciendas estatales hasta los pequeños ayuntamientos.

Salvo una casta de "preparadísimos intocables" que demostró tener en su seno el mismo porcentaje de estúpidos, ineptos y codiciosos que cualquier otro colectivo humano pero mucho más dañinos en razón de su inmenso poder, no es fácil señalar culpables (por tranquilizador que sin duda resultaría). No fueron los trabajadores, ni las empresas productivas, ni tampoco las administraciones públicas las que generaron la crisis, pero conviene que seamos conscientes de que ningún gobierno está ahora en condiciones de reflotar el barco hundido si es eso lo que se entiende por “salir de crisis”.

De momento conviene que nos pongamos a construir con cuidado el barco al que nos subiremos la próxima vez y mientras tanto repartamos salvavidas. Es lo que se puede hacer.
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jueves, 6 de agosto de 2009

SUPerdemagogia


Leo con disgusto y decepción un comunicado del Sindicato Unificado de Policía (SUP) en el que se acusa a “unos cuantos privilegiados” de tener escolta «por una cuestión de distinción social o por disponer de un vehículo 'gratis total'» en contraposición al riesgo efectivo que corren las casas cuartel de la Guardia Civil.


Comprendo y comparto la indignación que han causado los últimos atentados contra la Guardia Civil que han costado la vida a Carlos Sáenz de Tejada y Diego Salvá y que pretendían también matar a guardias, maridos, esposas e hijos de éstos en Burgos. Pero me parece que aprovechar estos momentos de indignación para criticar a otras víctimas menos cercanas al cuerpo es demagógico, innoble e indigno de ninguno de los sindicalistas que a lo largo de mi vida he conocido hasta ahora. Alguno de ellos policía también.

Los que habéis leído mis opiniones en este blog habréis deducido enseguida que soy uno de esos “privilegiados” a los que se refiere el comunicado. No era así hace unos meses pero la vida da vueltas y nos pone ante nuevos retos y responsabilidades.

Los firmantes del comunicado del SUP saben muy bien lo que significa tener que vivir siempre escoltado, claro que lo saben. Y saben también perfectamente que no faltan personas que piensan -en efecto- que tener escolta es un chollo. Porque lo saben y porque saben que decirlo tendrá su público es por lo que han utilizado deliberadamente un argumento tan injusto como hiriente.

Si el SUP o algunos de sus dirigentes supiera, como se deduce de su comunicado, dónde está la línea de seguridad que separa a los “privilegiados” con escolta de los verdaderamente amenazados, deberían hacerla pública. Yo espero y deseo estar en el lado de los innecesariamente protegidos, se lo aseguro, pero la información que indecentemente insinúan tener pero que no facilitan podría haber salvado otras vidas, como la de mi compañero Isaías Carrasco, que renunció a su escolta cuando abandonó la concejalía de Mondragón y quiso así dejar de ser un “privilegiado”. Una pena que los firmantes de ignominioso comunicado del SUP no hubiesen estado allí entonces para decirle que se equivocaba, que él seguía en el lado malo de esa raya que aparentan conocer.

Nunca he creído que para ser policía haya que ser de derechas pero comprendo que mucha gente lo piense, sobre todo al ver a un sindicato cuyos dirigentes han estallado en críticas al Gobierno solo cuando éste ha sido de izquierdas mientras estuvieron bien callados ante los gobiernos anteriores, que mantuvieron a sus afiliados incluso en peores condiciones de las que ahora denuncian como intolerables.

lunes, 3 de agosto de 2009

Ellos tenían razón y yo no


El pasado jueves asistí a la comisión permanente del Parlamento, en la que escuchamos las comparecencias de los consejeros de sanidad actual y anterior. Entre la intervención del Sr. Bengoa y la del Sr. Inclán, la presidenta, nos propuso una declaración institucional de condena del atentado contra la casa cuartel de Burgos. En ese momento se montó un pequeño rifirrafe con el representante de Aralar, Sr. Maeztu, que criticó el procedimiento seguido para la condena. La cosa quedó en poco y al cabo salimos todos a la entrada del Parlamento para manifestarnos contra la –entonces- última salvajada de ETA.

En medio de la discusión entre la presidenta y el parlamentario se dijo que…“para la próxima vez”…se vería de hacer un procedimiento diferente. Me chocó que se hablase con tanta naturalidad de “la próxima vez”. Al fin y al cabo un atentado es una intromisión intolerable en la vida democrática y no me gustó que se diese por hecho que debiéramos tener un procedimiento reglado para su condena.

Siempre me he resistido a darle al terrorismo ninguna carta de naturalidad, ni siquiera en los más mínimos detalles porque creo que hacerlo ha sido uno de los síntomas del deterioro moral de la sociedad vasca.

Cuando ya quedaba poco para terminar la sesión empezamos a recibir noticias del atentado de Palma. “La próxima vez” se había producido durante la misma sesión. Mi pequeña rebeldía había quedado en nada.

martes, 21 de julio de 2009

Jibraltar Espania da


El ministro Moratinos está levantando una polvareda considerable con sus últimos viajes diplomáticos. Primero se fue a Guinea Ecuatorial en una visita que algunos interpretaron como el espaldarazo a un régimen dictatorial. Fue gorda. Pero es que ahora se la ha ocurrido nada menos que ir a Gibraltar. 300 urte eta gero hau.


Moratinos va a Guinea Ecuatorial, el único país africano donde se habla español pero ni mucho menos el único país africano gobernado por un dictador. Moratinos va también a Gibraltar y en ambos casos rompe una tradición de negación de una realidad que existe. Tanto si nos gusta como si no. ¿Un ministro que reconoce la realidad?..¡Hasta dónde vamos a llegar!.

Gibraltar es lo que es porque el 8 de octubre de 1711 empezó una historia de separación del peñón respecto al resto de los reinos de España. Digo Reinos de España porque España como estado nacional no existía en absoluto. Tan no existía que quien firmó los acuerdos con la reina Ana de Inglaterra por los que se le cedía Gibraltar (y Menorca y otras prebendas*) fue el rey de Francia Luis XIV que firmaba legítimamente en nombre de su familia, en concreto en nombre y con autorización expresa de su nieto. ¿Y quién era su nieto?... acertasteis… el rey de España Felipe V.

Por lo tanto fue un pacto entre familias y no entre naciones, porque nada de eso existía como tal en 1711, ni tampoco en 1713, cuando el pacto se ratificó en Madrid y en Utrech. Por ese pacto y no por otra cosa Felipe V fue reconocido como rey de España y de sus Indias.

El mundo entonces era así y no de otra manera. Y después de casi 300 años es estúpido hacer como si Gibraltar fuese algo así como una provincia arrancada de la “Madre Patria”. Gibraltar está en manos inglesas antes de que existieran el Estado Español, el Estado Francés y el Reino Unido de la Gran Bretaña e Irlanda del Norte. Antes de que fuese inventada” Madre Patria” alguna.

Bien por Moratinos, que reconoce y administra una realidad que puede que no nos guste pero sobre la que él sabe que tiene que tomar decisiones porque lo que importa es la gente que vive hoy no la que firmó un papel hace tres siglos.
No sé por qué pero todas estas cosas tan tremendas a mí me suenan a conocido. ¿A ustedes no?



* Entre ellas figuraba el “asiento de negros”, es decir el monopolio sobre la caza de esclavos de la América Hispana y África (posiblemente también en lo que hoy es el territorio de la oprobiosa dictadura de Obiang). El texto no tiene desperdicio: “que por cada negro, pieza de Indias, de la medida regular de siete cuartas, no siendo viejos ni con defectos, según lo practicado y establecido hasta aquí en las Indias, pagarán los asentistas treinta y tres pesos escudos de plata y un tercio de otro,…”