sábado, 25 de junio de 2011

Oro Sagrado



Posiblemente atraído por el brillo del oro me fui al Museo de Bellas Artes de Bilbao y me encontré con una exposición en la que el dorado y adorado metal era lo de menos.

La exposición “Oro sagrado. Arte prehispánico en Colombia” es una muestra no solo de una asombrosa destreza en el trabajo metalúrgico sino sobre todo de una forma de entender el arte que me pareció extrañamente moderna aunque las piezas tengan entre 500 y 2000 años.



Por supuesto no puede evitar pensar en cuántas maravillas como esas terminaron fundidas y, por consiguiente, perdidas para siempre.

viernes, 24 de junio de 2011

Sin interés informativo

Viñeta de Carlos Azagra

Ayer el Parlamento Vasco aprobó una “Declaración Institucional” en defensa de la importancia del periodismo como herramienta básica de la libertad de expresión y de la misma democracia. La declaración se hizo coincidiendo con la decisión del cierre de las delegaciones de Antena 3 y Tele 5 en Vitoria. Cierres que se suman a los muchos recortes de plantilla que están haciendo otras empresas periodísticas.

Que los políticos expresemos nuestra solidaridad con los periodistas que nos vigilan y que lo expresemos, además, con una declaración solemne y unánime de todos los parlamentarios debería hacer pensar que tal vez entre nosotros haya más partidarios de la transparencia de los que se suele creer.

En todo caso llama la atención que de todos los muchos ERES y despidos colectivos que esta crisis está generando, de los únicos que no se informa nunca o casi nunca es –qué casualidad- de los que hacen los periódicos, emisoras y grupos de comunicación con sus trabajadores.

De hecho una de las cosas menos conocidas por la opinión pública son las condiciones laborales leoninas que, desde hace muchos años, son moneda corriente en las redacciones de los mismos medios que le informan de otros conflictos laborales, pero nunca de los suyos mismos. Será que no tienen interés informativo.

Declaración Institucional del Parlamento Vasco

El Parlamento Vasco muestra su respaldo a la labor que desempeñan los profesionales de los distintos medios de comunicación como garantía de pluralidad y expresa su preocupación por el cierre de las corresponsalías de Telecinco y Antena 3 en Vitoria-Gasteiz, con la consiguiente pérdida de puestos de trabajo y de oportunidades de seguimiento de la actividad de las instituciones centrales de Euskadi que tienen su sede en esta ciudad.

El Parlamento considera necesario que los medios desempeñen la función de crítica a los poderes públicos, y entiende que la garantía del derecho a la información pasa por que las propias empresas periodísticas, incluso siendo privadas, sean conscientes de que cumplen una función pública. Por ello, los grupos parlamentarios apelamos a esas empresas, para que ejerzan su responsabilidad y garanticen unas condiciones laborales dignas que permitan a sus profesionales ser totalmente libres en el ejercicio de sus tareas informativas y, con su libertad, garanticen la pluralidad e incrementen la libertad de todos los ciudadanos.

En este sentido, el Parlamento Vasco se reitera en el acuerdo del 9 de junio de 2010 e insiste en expresar su “preocupación por la creciente precarización y deterioro de las condiciones laborales y profesionales del periodismo en Euskadi, que pueden afectar a la calidad de la información, poniendo en riesgo el derecho de los ciudadanos a recibir una información veraz y plural y, en última instancia, haciendo perder a los medios de comunicación su función de control social que resulta imprescindible en toda sociedad democrática”.

Los parlamentarios y parlamentarias vascos deseamos seguir contando en estos pasillos con la presencia, a veces incómoda pero siempre necesaria, de periodistas de los medios más diversos que pregunten sobre lo que consideren que puede ser de interés para los ciudadanos, de cámaras y fotógrafos que traduzcan a imágenes el instante político que vivimos y entendemos que el cierre de corresponsalías es una mala noticia para toda la sociedad vasca.

El Parlamento trasladará esta declaración institucional a las empresas periodísticas y a las asociaciones que velan por las garantías del derecho a la información a fin de que sean conocedores de la preocupación de los representantes de los ciudadanos de la Comunidad Autónoma Vasca en torno a lo que está ocurriendo en uno de los pilares básicos de un sistema democrático que aspira a ser lo más abierto y plural posible".

Vitoria-Gasteiz, 23 de junio del 2011

martes, 21 de junio de 2011

La mala resaca del terrorismo

Infierno. Hieronymus Bosch (El Bosco)

No deja de ser chocante que la Guardia Civil, las policías española y francesa y la Ertzaintza se hayan convertido en las principales aliadas de una izquierda abertzale que ahora puede adoptar posiciones políticas que le hubiesen costado muy caras en otros tiempos. Yoyes y algunos otros no tuvieron esa suerte.

La enorme debilidad a la que el trabajo policial ha llevado a ETA no solo ha aliviado la presión sobre dirigentes y votantes abertzales sino que, además –y también es paradoja- les está eximiendo de tener que pronunciarse contra lo que antes llamaban “la vanguardia”. Al fin y al cabo ETA está a punto de desaparecer sin necesidad de que ellos tengan que mover un dedo que alguien les podría en su día reprochar ¿Por qué iban a hacerlo entonces?

Pero tres décadas de asesinatos, amenazas, coacciones y enorme violencia contra la sociedad vasca no van a pasar sin más. La borrachera de sangre y de terror no se evaporará sin una resaca proporcional a la intoxicación a la que se nos ha sometido.

Maite Pagazaurtundua piensa que existe un síndrome de Estocolmo colectivo, y puede que tenga algo de razón. Andoni Ortúzar dice desear que nos olvidemos del terrorismo y que “nos dejen en paz” y muchos desean que así sea, que nos olvidemos de todo y que pasemos página, muy especialmente los que, como el PNV estuvieron, salvo poquísimas excepciones, siempre en el lado bueno de las pistolas.

Pero Euskadi es una sociedad herida, lesionada dije un día, y no va a librarse tan fácilmente de sus fantasmas. Suponiendo que se haya acabado ya el veneno, aún tendremos que pasar por un proceso de desintoxicación que abarcará a todos, aunque a unos más que a otros y a la izquierda abertzale sin duda a la que más.

El Lehendakari ha dicho que no se puede cerrar el libro de la violencia sin leer la última página, esa que precisamente no quieren leer los abertzales porque temen, con razón, que les amargue su última victoria.

Verdad, para no olvidar lo ocurrido, justicia, para reparar el daño causado y democracia, sobre la que construir una convivencia en libertad. Esos son los tres únicos ingredientes que nos ayudarán a superar la embriaguez del terror. Cuanto antes empecemos mejor.

jueves, 16 de junio de 2011

Por cuatro que la lían

“Somos 3.000 y por cuatro que la lían nos acusarán a todos de violentos”. Así describe hoy el diario Público la desazón y el enfado con que Xabi se dirigía a Marc, ambos en medio de las concentraciones que rodeaban el Parlamento de Cataluña.

Yo me he sentido muy identificado con ese tal Xavi, que ayer descubrió dentro de sí mismo el sentimiento de injusticia y de desánimo que tenemos muchos que, por dedicarnos a la política somos tratados de ladrones, corruptos y vagos porque algunos de nosotros sí lo sean. Una acusación ésta profundamente injusta que, sin embargo, ha sido alegremente lanzada en las mismas concentraciones y acampadas de los indignados.

Xavi y Marc vieron ayer lo fácil que es ser víctima de la maledicencia y de la injusticia que vienen de la mano de la generalización, sea estúpida o interesada.

Ni son cuatro los políticos corruptos ni fueron cuatro los que agredían ayer a los diputados electos catalanes, pero Xavi tiene razón en indignarse. Yo le entiendo mejor que nadie, lo mismo que el resto de los miles de políticos honrados que llevamos años soportando lo que él descubrió ayer.

martes, 14 de junio de 2011

Televisión para quienes no ven la televisión

Hoy ha pasado una cosa muy importante. Se ha presentado EiTB a la carta. Es una herramienta para poder ver la televisión y escuchar la radio en cualquier ordenador pero escogiendo exactamente lo que quieres ver u oir en cada momento. A tu gusto y según te venga bien.

Parecía un acto más al uso, con su presentador, su power point, sus discursos y sus autoridades: Ha estado el Lehendakari, el Director General de EiTB, su equipo, gentes de la tele, de otros medios y del sector audiovisual, en fin lo normal aunque tirando a bueno porque Alfredo Füldner ha puesto unos canapés de los suyos, llenos de imaginación y de arte , de esos que levantan cualquier acto.

Lo parecía pero no ha sido un acto normal. Ha sido una revolución, aunque no la vayamos a ver hasta que pase un tiempo y se vaya asentando. EiTB es líder absoluto en España en crecimiento de seguidores por internet con 1.200.000 visitantes en el último mes, lo que no está nada mal en un país de poco más de dos millones de habitantes. Está visto que los vascos apreciamos poder ver la televisión cada uno a nuestra bola (como otras cosas también) y esta plataforma presentada hoy, que enseguida se extenderá a telefonos móviles, nos va a permitir consumir los contenidos audiovisuales de EiTB que queramos en cualquier lugar del mundo, a cualquier hora. Se acabó el "que pena, me he perdido el programa...". A partir de hoy vas y lo miras en la web, entero hasta una semana después y a la hora que te de la gana, de día o de noche.

Esto, que parece una facilidad apreciable y conveniente es en realidad una transformación profunda y duradera de nuestra forma de consumir productos televisivos. Una más de las muchas transformaciones que nuestras televisiones públicas tienen que afrontar. EiTB ya lo ha hecho. Enhorabuena a todos los que lo han trabajado para que parezca tan fácil.

viernes, 10 de junio de 2011

No sabía yo que Berlín fuese parte del Tercer Mundo

Foto 5 Días

Cuando se habla de incrementar la competitividad casi siempre se entiende como que los trabajadores “deberían renunciar” a una parte de sus salarios, directos o indirectos, para que las empresas puedan así ofertar al mercado productos más baratos y más capaces de tener éxito en mercados muy exigentes que no distinguen el origen de los bienes que consumen ni les importa el sueldo de los trabajadores que los fabricaron.

Por su sencillez, se trata de una explicación muy competitiva ella misma en el mercado de las opiniones, al que también le gustan las más fáciles de entender, las que más baratas le resultan en esfuerzo.

Estos días hemos sabido que la factoría Mercedes de Vitoria se enfrenta a un dilema difícil y que debe rebajar los salarios y los precios de sus proveedores para poder competir dentro de la misma empresa por la fabricación de los próximos modelos de furgonetas de la marca. De no conseguirlo peligra el futuro de una compañía que genera el 3% del Producto Interior Bruto de Euskadi.

Todo esto parece que encajaría muy bien con la explicación tradicional antes citada, si no fuera porque la otra factoría con la que compite la de Vitoria está en Berlín. ¡Vaya por Dios! En el corazón del país más rico de Europa, el mismo que solemos poner como ejemplo por sus envidiables condiciones laborales.

No parece que esta vez el costo de los salarios sea el meollo. Y no será el único caso, probablemente.

Soy consciente de la proverbial solidez y firmeza que siempre tienen los prejuicios y los estereotipos pero no me resisto a señalar este caso porque nos abre una oportunidad estupenda para hacer un ejercicio de reflexión sobre cuáles son los elementos que verdaderamente hacen que una empresa sea más competitiva y cuál debe ser el equilibrio entre ellos.

Ahí van algunos de esos elementos:
  • · Los salarios (por supuesto)… pero también
  • · La calidad
  • · El diálogo entre empresas y trabajadores
  • · El diseño
  • · La responsabilidad social
  • · La innovación
  • · El compromiso de los trabajadores y de los inversores
  • · La imagen de marca
  • · En entorno industrial
  • · La captación y remuneración del talento
  • · La fortaleza de los controles públicos
  • · El respeto por el entorno
  • · La existencia de un sistema financiero eficaz
  • · La justicia social y la existencia de servicios que aseguren la estabilidad social
  • · Las infraestructuras públicas
  • · El respeto al medio ambiente
  • · Y ya puestos, lo diré también….La calidad de la democracia
Entiendo que usted y yo opinaremos diferente sobre la importancia y peso de cada uno de esos conceptos en la competitividad pero, sin duda todos ellos importan. El caso de Mercedes de Vitoria puede ser una buena ocasión de reflexionar sobre ello.

martes, 7 de junio de 2011

Lo malo de la anarquía es que necesita mucha organización


Lo que distingue a la democracia de otras formas de organización política no es la ausencia de autoridad sino el modo en que esa autoridad se adquiere y la existencia, además, de una forma reglada y controlada de ejercerla.
Foto "Público"

En democracia las formas son el fondo. Un gobernante democrático no puede hacer todo lo que le parezca, por muchos votos que tenga, ni puede sustraerse al control y al escrutinio público constante, sea por medio del Parlamento, de los medios de comunicación o de la libertad de expresión de los ciudadanos.

Todas las formas de gobierno son imperfectas, todas permiten el error o la maldad, pero lo que hace distinta (y mejor) a la democracia es que ésta se sabe imperfecta y se pone a sí misma controles. La democracia desconfía siempre de los gobernantes y de sí misma y apuesta por la inquietante estadística en lugar de por la tranquilizadora verdad. Por eso paga gustosa el precio de errar a veces a cambio de acertar a la larga. Prefiere, en definitiva, la inteligencia colectiva a la genialidad individual.

La democracia puede verse como lenta y engorrosa pero es un sistema para tomar decisiones, no para no tomarlas. A menudo nos distrae tanto el espectáculo que la acompaña: las elecciones, las campañas, las declaraciones, los acuerdos o desacuerdos parlamentarios, las mayorías y minorías, los pactos, las votaciones… que olvidamos que al finalizar todo eso se toman efectivamente unas decisiones y no otras. Porque la política, democrática o no, es tomar decisiones sobre la “res publica”, sobre los bienes y las reglas que nos afectan a todos y que nunca pueden ser, por definición, unánimes.

Me parece que no querer enfrentarse a esa incómoda evidencia es lo que está acabando con las interesantes protestas del 15M.

martes, 31 de mayo de 2011

Serenidad, confianza y también imaginación


Los tiempos de dificultades parece que invitan a usar términos rotundos. Las crisis convocan a los profetas de remedios taumatúrgicos y radicales que no suelen tener más virtud que la simple rotundidad. La tentación, sin embargo, es grande porque nada gusta más a los profesionales del espectáculo que las emociones fuertes, que casi se nos exigen. Así ha sucedido que el resultado del Comité Federal ha provocado algo así como una gran “satisfacción cesante” en los que esperaban ver una guerra fratricida dentro del PSOE.

SERENIDAD

Así que lo primero ha sido tomarse las cosas con serenidad y ha sido bueno. Espectáculos como los que dieron el PP en 2004 o el PNV en 2009 no son de recibo en ninguna sociedad democrática y la nuestra sin duda lo es.

Zamora no se tomó en una hora. Hoy parece como si la reflexión tranquila fuese un defecto que pretendiese anular las supuestas virtudes de lo ruidoso y lo tremendo. Por el contrario, sin serenidad es imposible valorar los problemas con tino y correríamos el riesgo de no ver las cosas obvias, de minusvalorar los problemas o, al contrario, de dramatizarlos y preferir la urgencia a la idoneidad en las soluciones.

CONFIANZA

El PSOE es una “casa seria”. En el Partido Socialista Obrero Español hay mucho y de todo: de lo malo, de lo regular y de lo muy bueno. Esto último es lo que más abunda y ya va siendo hora de que lo reconozcamos, lo reivindiquemos y dejemos de dar crédito tontamente a quienes hablan mal de nosotros sin conocernos de nada.

La verdad es que no hay una organización política en España como el PSOE, ni tan estructurada, ni con tanta gente, ni con gente tan exigente consigo misma. Y desde luego no hay una organización con convicciones democráticas más profundas. Estoy de acuerdo en que podríamos ser mejores, estar más abiertos, mejor organizados, ser más dinámicos y más ágiles, todo verdad. Pero no voy a dejar de reconocer que tenemos el partido más potente, autocrítico y capaz de todos. Así que no tengo ninguna duda de que esas mismas capacidades nos permitirán volver a ganarnos la confianza de la mayoría.

Tenemos, además, el electorado más exigente y menos conformista de España. Siempre ha sido así y no hay en ello novedad alguna. De hecho si nos votan (cuando lo hacen) es porque nos hemos ganado su confianza esa vez también, como cada una de las demás. El pasado día 22 hubo muchos de esos votantes que no nos dieron su confianza. No siempre acertamos pero tengo confianza.

IMAGINACIÓN

En su día nos inventamos las primarias, de las que todos hablan pero que nadie más que los socialistas hemos practicado. Nos inventamos la polémica paridad entre hombres y mujeres y ahora resulta que la política ha cambiado con tantas mujeres en puestos de responsabilidad que se ve como natural lo que entonces era “insultante” excepción. Ahora nos toca poner la imaginación a trabajar y proponer reflexiones y propuestas que cambien cosas menores pero que de ellas salgan cambios duraderos y profundos. Algunas propuestas nos las han hecho llegar desde los campamentos de Sol y de otras ciudades, otras las tendremos que proponer nosotras y nosotros. Lo que sí sabemos es que la mayoría quiere reforzar y no privatizar la sanidad pública, que la mayoría quiere asegurar derechos sociales y no perderlos, que no estamos ante una ola ultraliberal sino ante una reacción cívica de personas que creen en la solidaridad colectiva y que no están conformes.

Ahí van algunas preguntas que tal vez ayuden
  • ¿Por qué no perseguimos la corrupción cada partido dentro de sí mismo, sin señalar a los demás? Ganaríamos en credibilidad.
  • ¿Por qué aceptamos que dedicarse a la política conlleve que te pidan soluciones mientras te insultan? Así disuadimos a los excelentes.
  • ¿Quién ha dicho que sólo lo malo vale la pena de ser contado? ¿De verdad lo creéis?
  • ¿De verdad le hacen falta al país cientos y cientos de leyes y de normas para todo?
  • ¿Por qué creemos que la política puede sustituir a la moral?
  • ¿Y los tribunales de justicia sustituir a la política?
  • ¿Por qué tememos decirle a la gente lo que cuestan las cosas que paga?
  • ¿Por qué hemos pretendido hacer creer a tantas personas que somos responsables nada menos que de su felicidad?
Estas pocas preguntas se me han ido ocurriendo pero rascando saldrían, y saldrán, muchas más pero lo importante es que éstas y otras nos las hagamos nosotros mismos y las hagamos en la calle, desde la sinceridad y la prudencia (entiéndase ésta en el sentido más noble de la sabiduría y el equilibrio que le daba Gracián, no en el de miedo).

Recuperar el valor de sentirse ciudadana o ciudadano es una exigencia urgente porque ahora sabemos que podríamos perderlo. Los famosos "mercados" nos lo han hecho ver con cruel evidencia y no podemos hacer como si no hubiese pasado.

jueves, 26 de mayo de 2011

Desconfianza y decepción


En los últimos años el mundo de la televisión está sufriendo un verdadero terremoto. Las bases sobre las que se sustentaba se tambalean. Una televisión con una programación variada y general, que ajusta su programación a los horarios de cada tipo de público, recibe ahora el nombre de “generalista”, mientras que eso antes se llamaba simplemente “la televisión”.

La aparición de la TDT ha supuesto un cambio radical con la irrupción de decenas de canales que compiten por la menguada tarta de la financiación publicitaria.

La tele en el salón con la familia alrededor es una imagen que empieza a ser residual, salvo en grandes acontecimientos. Por el contrario el público (ahora habría que decir los públicos) ya no se sienta pasivamente a contemplar lo que programan a la hora que lo hacen sino que busca donde sea exactamente lo que desea ver a la hora que quiere verlo. Es una tendencia imparable que se ve reforzada por la posibilidad de consumir los productos audiovisuales a través de internet. Las televisiones lo saben y se adaptan con aplicaciones web de televisión “a la carta” para su consumo individual a través del ordenador o de los actuales teléfonos móviles.

En medio de todo este lío, las cadenas se pelean a muerte por una publicidad que necesitan como el comer. Poco dinero, muchas cadenas y ansia de grandes audiencias no son ingredientes con los que se pueda elaborar un producto de calidad, sino todo lo contrario. Así, el deterioro de la televisión ha eliminado el espejismo de que la TDT nos traería más opciones parecidas a lo que conocíamos. No ha habido tal. Hay más opciones -si- compitiendo por la audiencia, pero no son muchas las que alcanzan el umbral mínimo de satisfacción de sus espectadores.

Las teles públicas tienen sus propios problemas en medio de esta encrucijada maldita: Menos financiación pública. Menos publicidad (o ninguna en TVE) y una conciencia de que no pueden sobrepasar determinados límites en su pelea por una audiencia sin la que ellas tampoco tienen sentido.

Y por si fuera poco las televisiones privadas, en su angustia por levantar cabeza, presionan ahora para que se les suprima la publicidad a las públicas y pronto lo harán para que simplemente desaparezcan, aunque sin duda querrán que parezca un accidente.

Pues en medio de esta batalla, hoy en el Parlamento Vasco se ha demostrado que quedan demasiadas inercias y que todavía pesan la desconfianza, la suspicacia y la sospecha. Se ha aprobado una moción bastante cabal y razonable pero el acuerdo no ha podido ser unánime porque las palabras se han retorcido en el debate para intentar ver significados ocultos, traiciones disimuladas o intenciones escondidas: modernización, adaptación, racionalización, adecuación, redimensionamiento, remodelación, han sido disparadas en medio de una polémica que me ha resultado otra vez decepcionante cuando hablamos, precisamente, de un servicio público que atraviesa un momento tan difícil.

martes, 17 de mayo de 2011

Quiero que condenen a Strauss-Kahn.

Hasta que ha surgido el escándalo del supuesto intento de violación confieso que no sabía nada de quién era Dominique Strauss-Kahn. Supongo que no debería admitir estas cosas pero no me gusta disimular como tantos a los que les pasaba como a mí pero que jamás lo reconocerán.

Ni sabía quién era, ni que era el presidente el Fondo Monetario Internacional ni mucho menos que parecía ser el próximo candidato a enfrentarse a Sarkozy por la presidencia de la República Francesa. De todo eso me he enterado ahora que su carrera política ha sido devastada.

Tanto si es condenado por los delitos sexuales que se le imputan como si es declarado inocente, para la opinión mundial ya siempre será culpable, si no es por eso lo será por presidir tan infausta institución como el FMI así que, pase lo que pase son los últimos días de vida pública de este señor.

Yo espero, y deseo, que todas las terribles acusaciones sean verdad. No me entiendan mal: me parece tremendo que esa mujer haya sufrido un intento de violación, faltaría más, y que este ya expresidente sea un acosador. Todo eso me parece terrible, merecedor de la mayor reprobación y desde luego de la condena que el juez o el jurado le impongan a este señor.

Pero una vez dictada la ya inapelable condena social (lo que resulta inevitable en una sociedad tan amiga del espectáculo como perezosa ante los engorrosos procedimientos de la justicia) yo prefiero que exista realmente ese terrible delito porque nada me daría mas miedo que pensar que a quienquiera que tenga enemigos puede organizársele cualquier acusación aterradora y que si es suficientemente antipático toda la sociedad dará por válida tal acusación.

Me quedaré mucho más tranquilo si le juzgan, demuestran el delito y le condenan. Ni comparación.

martes, 10 de mayo de 2011

Fíjate tú !

Interesante gráfico que publicó ayer el periódico El Correo. No he podido encontrarlo en la web del periódico así que lo he escaneado de la edición en papel.

Como los pocos visitantes de este blog son gente inteligente me abstendré de hacer comentario alguno.

viernes, 6 de mayo de 2011

Empieza la esquizofrenia


En esto de Bilbu ha sido tan enorme la manipulación política e informativa que no vale la pena intentar meterse, no servirá de nada, al menos por el momento; cuando pase algún tiempo ya veremos. Lo peor ha sido que se ha demostrado que aquí somos poquísimos los que creemos de verdad en el Estado de Derecho y en la independencia de los jueces y quienes así lo manifestamos nos arriesgamos a ser considerados malvados por los adversarios e ingenuos por los cercanos.

Yo, mentiroso para unos y bobo para otros, me sigo alegrando de que los jueces hayan actuado según su criterio y no según lo conveniente. Me gustará más o menos lo decidido pero me alegro de que hayan demostrado que la justicia funciona pese al estruendo.

Mucho peor que yo parece que lo tienen los propios líderes de Bildu. Resulta que tanto han insistido en reclamar a un tribunal supuestamente manipulado por el Gobierno y los poderes políticos que, ahora que el tribunal les da la razón, se han quedado sin argumento y siguen repitiendo lo mismo que hubiesen dicho si la sentencia hubiera sido la contraria. Quien tiene el victimismo no como principal sino como único argumento queda descolocado cuando la causa desaparece.

Los líderes de la perfectamente legal coalición formada por EA, Alternatiba y acompañantes, se han despachado diciendo que ponen en duda la existencia de la separación de poderes en el Estado Español, y que “habrá habido decisiones políticas”.

Es decir que: No quieres que yo sea legal y eres quien manda en los jueces. Si no me legalizan eres malo por obligarles a negarme mi derecho pero si me lo reconocen eres igual de malo porque les has forzado a que me legalicen para que no se notase que no querías legalizarme. Bonito argumento ¿Lo han podido seguir? Creo que los psiquiatras saben algo de esto.

Veremos si Bildu es capaz de cambiar algún día de discurso y cuánto tarda en hacerlo. Bueno, y algunos otros que no son Bildu también.

jueves, 5 de mayo de 2011

Argumentos de autoridad

Congreso de los Diputados
Real Academia Española




















La Comisión de Política Territorial del Congreso de los Diputados se ha equivocado hoy creyéndose con autoridad para decretar cómo debemos escribir el nombre de las provincias vascas los hablantes del español de todo el mundo. Desde hoy ya sabemos los argentinos, los chilenos, los filipinos hispanohablantes, los andaluces y los vascos que cuando escribamos Vizcaya o Guipúzcoa en ese idioma que compartimos estaremos cometiendo un error ortográfico y que deberemos escribir Bizkaia, Gipuzkoa y Araba/Álava (sic)

No es una actitud nueva, ya se vio una cosa parecida cuando decidieron que los hispanohablantes de todo el planeta debíamos escribir, y decir: A Coruña, Lleida o Girona.

No sé cuál es mayor error, si creerse que las instituciones son las dueñas del país, en lugar de sus administradoras, o creerse que los españoles somos los dueños del español, en lugar de un pequeño grupo de sus hablantes. Me queda el consuelo de que seguramente no será ni una cosa ni otra sino una simple pose facilona para contentar a los partidarios de que en Euskadi y Cataluña el castellano sea tratado como un idioma incorrecto en lugar de cómo lo que es: uno de los dos idiomas propios del país. En el fondo se trata de una posición política que, obviamente, no comparto.
 
Aunque nadie hablase ya castellano en el País Vasco y no fuese, como es, no solo cooficial sino el único idioma de la mayoría de sus habitantes; aunque así ocurriera, sería absurdo pretender que los hablantes del Español no tuviesen derecho a poner en su propia grafía los nombres de unos territorios que ni siquiera en esa hipótesis les serían ajenos.
 
Todos los idiomas tienen términos acomodados a su fonética y a su grafía para denominar ciudades, territorios y lugares del mundo que son auténticamente extraños a su idioma pero que se conocen y se reconocen como importantes. Otra cosa sería absurda. De pretenderlo nos encontraríamos con el abuso de que no se podrían escribir en español: Londres, Támesis, Nueva York, Florencia, Casablanca, Amberes, Pekín y otros miles de ejemplos más. Pero no solo eso sino que tampoco se podrían escribir en catalán Saragossa, Conca o Cadis, ni Sant Jaume de Compostel.la, que es como se escriben, ni podríamos utilizar Bartzelona o Kantabria cuando escribiésemos en euskera.
 
Las 22 academias de la lengua española, todas ellas formadas por personas con auténtica autoridad moral y científica sobre el idioma, se han cuidado siempre de obligar a nada. Solo cuando han podido comprobar fehacientemente que el uso de los hablantes y de los literatos, únicos dueños del idioma, ha asentado un término, lo han recogido o modificado en el Diccionario. Ese mismo diccionario recoge distintos matices de lo que significa el término Autoridad y creo que el Congreso y las Academias usan cada cual una acepción distinta:
  • Poder que gobierna o ejerce el mando, de hecho o de derecho.
  • Prestigio y crédito que se reconoce a una persona o institución por su legitimidad o por su calidad y competencia en alguna materia.
Cuando se trata de la lengua que hablamos cientos de millones de personas en todo el mundo, entre ellos todos los vascos, creo que debería atenderse a la segunda acepción y nunca a la primera.

domingo, 1 de mayo de 2011

Una sociedad lesionada

Depresión. Vincent Van Gogh

Los vascos hemos convivido tantas décadas con la violencia que ésta ha tenido tiempo de lograr muchos más efectos que los que pretendía. De hecho no ha logrado ninguno de los objetivos que buscaba y seguramente la gran dificultad que encuentran sus partidarios para aceptar la desaparición del terrorismo totalitario sea reconocer que su fracaso ha sido tan incuestionable como caro. Pero que no haya conseguido sus metas totalitarias no quiere decir que la acción constante e insidiosa del terrorismo no haya tenido otras consecuencias.

Ayer en un acto en el teatro Campos Elíseos de Bilbao, Txiki Benegas recordó que en los tiempos más duros de su vida, cuando cada año 80 personas eran asesinadas por ETA, llegó a sentir vergüenza. Vergüenza de un pueblo vasco en cuyo nombre se cometían tales horrores y que miraba para otro lado, disimulaba o aplaudía a los asesinos. El miedo es una emoción primaria perfectamente eficaz para sacar de cada uno de nosotros lo más inhumano que nos queda de cuando aún no éramos personas. La fijación social del miedo ha sido una de las peores lesiones que nos han impuesto tantas décadas de terror.

Miedo que generó pasividad y desapego hacia las víctimas y hacia nuestra propia libertad. Actitudes éstas, innobles que casaban muy mal con la imagen de país pionero de las libertades y modelo de modernidad (y con tan buena gastronomía) que tanto nos gustaba contarnos a nosotros mismos y a los demás. Recuerdo un personaje de la película 1,2,3 de Billy Wilder, que al preguntarle qué hacía cuando los nazis gobernaban su país contesta “yo trabajaba en el metro y ahí abajo no nos enterábamos de nada”. Algo así nos ha pasado también en este país, que el miedo obligó a demasiada gente a buscarse un subterráneo íntimo en el que poder pasar sin enterarse de nada.

El terrorismo no logró su objetivo: el poder, pero consiguió muchos de los efectos secundarios que la violencia causa, especialmente en una sociedad pequeña como es la nuestra.

Y tenemos ya tantas ganas de que piten el final de este partido infernal que no nos damos cuenta de cuántas lesiones llevamos acumuladas, de cuántos dolores sociales tiene esta sociedad y de qué contracturas y heridas nos impedirán desenvolvernos con agilidad aun cuando alcancemos la paz. Ahora que todo parece que puede terminar, con la calma sin duda aflorarán dolores que a mi generación tal vez le duren para siempre.

Faltan unas horas, quizás minutos, para que se sepa lo que el Tribunal Supremo decidirá sobre la coalición que la izquierda abertzale ha tejido con las hilachas de EA para ver de volver a la política en estas próximas elecciones. No sé lo que decidirán los jueces (casi nunca se sabe) pero sí sé que pase lo que pase la sociedad vasca no va a poder aceptarlo con normalidad. La desconfianza es otro de esos efectos secundarios, otra zona lesionada que nos queda a los vascos después de tanta muerte y de la que no nos vamos a curar de hoy para mañana.

Somos muchos y muy distintos los que tenemos ganas, muchas ganas, de que la violencia termine, de que nadie amenace a nadie, de que todo el mundo pueda ir en libertad a decir lo que quiera en la calle, en el Parlamento y en las elecciones, pero no puedo ignorar que las cosas no serán tan fáciles como el pitido final de un partido. Hay que recomponer muchas cosas y la rehabilitación social sospecho que es igual o más dura que la que requieren las lesiones físicas. Al menos estamos empezando a respirar más hondo; por ahí se empieza.

jueves, 21 de abril de 2011

Una propuesta para los periodistas vascos

Logo de la Asociación

La última asamblea de la Federación de Periodistas FAPE, celebrada en Pamplona, ha adoptado una resolución que critica la proposición que aprobamos en el Parlamento Vasco el 28 de febrero en relación con la presencia en la Radiotelevisión Pública Vasca de grupos políticos subordinados a ETA.

Estoy seguro de que tal declaración, que me dicen que fue aprobada por unanimidad y sin apenas debate, parte de la mejor voluntad y de la siempre valiosa actitud de los periodistas de defender la libertad de expresión contra cualquier limitación así que mi desacuerdo no está en esa voluntad, de la que no dudo, sino precisamente en la mala aplicación de la misma ya que, en esta ocasión, la crítica no se ha dirigido, en mi opinión, contra quienes pretenden acabar con la libertad sino contra quienes la defendemos.

ETA y sus cómplices son la principal amenaza contra la libertad de prensa (y contra todas las demás libertades) que existe en Euskadi. Esa es una realidad que no se puede ignorar de ninguna manera y no se puede, por tanto, juzgar una resolución haciendo como si se desconociese un contexto tan terrible como evidente y que es, precisamente, lo que da lugar a la decisión parlamentaria.

Son demasiados los periodistas vascos asesinados y también los amenazados que tienen que vivir y trabajar cada día con escoltas que defiendan su vida. Hubiese entendido mejor la unanimidad de Pamplona para solidarizarse con estos compañeros y compañeras, entre ellos los directivos de la propia Radiotelevisión Vasca, pero tal cosa no se produjo.

No me parece justo que se haya diseccionado y extraído una sola frase aislada de la resolución parlamentaria, ignorando el conjunto del texto e ignorando también la impecable práctica profesional en materia de interés informativo que ha impulsado y apoyado la actual dirección de EiTB, antes y después de la proposición parlamentaria.

En fin, que no estoy de acuerdo con la resolución de la Asamblea de la FAPE, pero seamos constructivos:

Soy consciente de que el periodismo siempre se ha de mover en fronteras delicadas, en las que pocas veces, o nunca, es fácil distinguir con claridad lo que es correcto y lo que no. En Euskadi seguramente es todavía más difícil y precisamente por eso creo que sería conveniente que la Asociación Vasca de Periodistas / Euskal Kazetarien Elkartea promoviese una reflexión sobre algunas cuestiones claves y bien actuales de la profesión del periodismo: Por ejemplo:
  1. ¿Cuál es la forma adecuada de informar de una actividad ilegítima o contraria a la libertad? ¿La neutralidad?
  2. Una actividad ilegítima ¿queda justificada cuando tiene muchos partidarios o una percepción cultural que la sustenta? ¿Sería ese el caso del terrorismo vasco o del machismo violento?
  3. ¿Debemos hacer como si desconociésemos que los enemigos de la libertad utilizan activamente los medios libres para avanzar en su objetivo de acabar con esa libertad?
  4. ¿Es el poder establecido la única amenaza a la libertad de prensa que merece la movilización corporativa de los profesionales?
  5. ¿Es el terrorismo sobre todo un acto de comunicación para influir sobre la opinión pública? ¿Hasta qué punto ha tenido éxito en Euskadi?
  6. La lógica búsqueda de espectacularidad por parte de los periodistas ¿no estará creando una casta de expertos en ofrecérsela que copan así el espacio informativo?
Creo que son cosas que vale la pena debatir. Aunque seguramente en esto no encontremos tan fácilmente la unanimidad, no importa. Hagámoslo.

Osakidetza goza de buena salud, y mejorando.

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Hace unos meses me hice eco en este blog de una información sobre el funcionamiento del Servicio Público Vasco de Salud OSAKIDETZA, que desmentía el supuesto desastre que algunos denunciaban entonces tan interesada como falsamente.

Como la cosa sigue discurriendo con normalidad, en todo caso mejorando poco a poco el servicio, vuelvo sobre el tema para remarcar la mejora paulatina pero innegable de nuestra sanidad pública. Aunque seguramente tenga altibajos, segmentos que irán peor y otros que mejorarán.

Más enfermos atendidos en la propia sanidad pública, menos derivados a la privada y, sin embargo, menos tiempo en general en las listas de espera. También parece que ha bajado el gasto farmacéutico, aunque se hayan expedido más recetas.

Afortunadamente tenemos un buen sistema público de Salud y lo vamos mejorando poco a poco pese a las dificultades económicas que ahora estamos atravesando. Creo que es importante decirlo, no solo para defender a sus gestores y a sus trabajadores sino sobre todo porque creo que debemos entender el gran valor que Osakidetza tiene para todos y no fijarnos en ella solamente cuando alguien rebusque y encuentre un titular alarmante, tan del gusto de los enemigos reales de cualquier sanidad pública.

martes, 19 de abril de 2011

El diccionario maldito. Cuarta entrega: El Proceso democrático

Interior del Transcantábrico de FEVE

Este no es un término nuevo en el imaginario nacionalista pero últimamente ha reverdecido, a raíz de la debilidad de ETA y de la consiguiente adaptación del mundillo abertzale a las nuevas circunstancias.

El término busca reforzar una supuesta ilegitimidad original e irrevocable de la democracia española, extremo que desde el inicio de la transición todo el mundo nacionalista siempre ha mantenido con más o menos intensidad, a despecho de la evidentísima consolidación de la democracia española, de su aceptación general por los ciudadanos y de su innegable y merecido reconocimiento internacional.

Nada de esto tiene valor para quienes siguen parados en la estación de la ruptura democrática de allá por los años 70 del siglo pasado; esperando a ver si sale un tren con el vagón de primera clase que creen merecer. Para estos grupos la democracia solo será auténtica cuando ellos se integren en el sistema siempre, por supuesto, con la preeminencia que supuestamente les correspondería, sin pararse en menudencias como el voto popular y otras excusas.

De esta forma, deslegitimando la democracia, se legitima indirectamente a quienes han luchado contra ella por cualquier medio, incluso desde el terrorismo de ETA. Ésta es la madre del cordero del concepto “proceso democrático”: blanquear la actuación de ETA, que quedaría de esta forma legitimada por haberse enfrentado a una falsa e impostora democracia. En lo que se ha sabido de las conversaciones de Argel se vio la obsesión de los etarras por tratar de imponer un relato que los excusara de asesinos y los elevase a luchadores por la libertad.

A nada que se dediquen unos segundos a reflexionar sobre esta mandanga y a contrastarla con la realidad de décadas de democracia en España la cosa queda sumida en el ridículo más completo pero la realidad jamás ha sido obstáculo para la mente de los fanáticos.

El término “proceso” tiene además otra connotación irrenunciablemente ventajosa para ese mundo. Es una palabra que evoca un cambio paulatino y progresivo en el que la decisión sobre si se habría llegado o no al final correcto y adecuado les correspondería en exclusiva… a ellos mismos, convertidos así en árbitros y jugadores de esa partida delirante que ya dura más de cuatro décadas, lo mismo que la dictadura de Franco. ¡Qué pereza!

domingo, 17 de abril de 2011

bridge over troubled waters


La capacidad de la iglesia católica para integrar en su ritual aquello que contribuya a atraer gente ha sido siempre proverbial. Los antiguos ritos y santuarios fueron adaptados a la iconografía católica durante siglos con tan gran éxito como nulo pudor.

Es por eso que a nada que uno rasque se encuentra con sospechosas romerías como la de la Blanca Paloma en El Rocío, con las hogueras de San Juan, que coinciden siempre con el solsticio de verano, o con (y estas me encantan) las ermitas sorianas de San Polo y San Saturio, que la iglesia negará siempre que tengan nada que ver con las devociones paganas hacia Apolo y Saturno.

Y se ve que la cosa sigue en la misma línea porque ayer en una procesión de Semana Santa en Bilbao los encapuchados que usted puede ver en esta foto iban tocando con tambores y trompetas ¡créanme ustedes! la conocida pieza musical “puente sobre aguas turbulentas”, de Simon y Garfunkel. Se lo juro por mi niña, que ahí estaba encantada viendo los capuchones, mientras su madre y yo, tan aficionado a la música religiosa, escuchábamos asombrados.

domingo, 10 de abril de 2011

El diccionario Maldito. Tercera entrega improvisada.

Que estaba yo leyendo la noticia de la detención de los muy buscados terroristas Itziar Moreno y Oier Gómez Mielgo, tras varios tiroteos con la policía francesa, y hete aquí que he leído las reacciones de Eusko Alkartasuna y de Alternativa y se me ha abierto sin querer el diccionario maldito. Fíjense ustedes:

EA ha lamentado el “incidente” y ha rechazado el tiroteo porque lo ocurrido “no se ajusta al proceso político de cambio”.

Quienes utilizan tan a menudo denominaciones tremendas para cualquier cosa y suelen llamar “atentados contra el pueblo vasco” a casi cualquier contrariedad contra su exclusiva forma de entender el país, llaman hoy “incidente” a varios tiroteos y un gendarme herido. Y no contentos con eso, para ver si oscurecen lo sucedido y de paso enmierdan a la policía francesa, han soltado la gracia de decir que exigen el "rápido esclarecimiento de los hechos", para ver si hacen crecer alguna sospecha en una actuación que está perfectamente clara. Dos personas buscadas por la policía se han visto en peligro de ser detenidas en un control y se han liado a tiros con los agentes. Así de clarito.

Lo de que “no se ajusta al proceso de cambio” es para nota. Es como si fuese una “no conformidad” en un frio procedimiento industrial de calidad. Pues que cojan una lima y se la pasen al tiroteo a ver si consiguen que “se ajuste al proceso”.

Y sus ahora socios de Alternativa han dicho que "los presuntos miembros de ETA han actuando al margen de las exigencias que los agentes sociales, sindicales y políticos de Euskal Herria”. Y tan panchos. Como si ETA hubiera actuado alguna vez atendiendo a las exigencias del Pueblo Vasco.

Pero me importa remarcar el término “los agentes” que suele ser la denominación que usan algunos para darse importancia y de paso despreciar a los verdaderos representantes democráticos del Pueblo Vasco, elegidos en elecciones libres por los ciudadanos. Representantes, por cierto, entre los que estos amigos del diccionario maldito suelen tener o pocos miembros o ninguno.

miércoles, 6 de abril de 2011

Alfombras y fantasmas


Cuando, hace ahora dos años, el Lehendakari Patxi López formó Gobierno se dijo que no estaba entre sus prioridades la de levantar alfombras. Se trataba de remarcar que la entrada de los nuevos responsables no daría lugar a una actitud revanchista, rebuscadora de irregularidades y chanchullos. Y así ha sido.

Sin embargo, se puede no poner la casa patas arriba pero no se puede evitar que los armarios vayan escupiendo sus correspondientes fantasmas. Ahora sabemos que 24 millones de euros de dinero público están en el aire a causa de la situación de quiebra de la empresa épsilon, que recibió un apoyo económico tan grande como laxo fue su control. Épsilon era la “joya de la corona” del Parque Tecnológico de Miñano, famoso también por otras variadas irregularidades.

Este mes se nos han escapado 7.500 parados de un armario llamado LANGAI en el que nadie sabía que estaban y que los anteriores gobernantes construyeron para ver si competían con el españolazo INEM.

También hemos sabido estos días que los vascos (y las vascas) hemos perdido otros 5 milloncitos de euros en la compra de suelos rústicos en cuesta a precio de industriales en llano a unos señores que -eso sí- parecían de toda confianza del anterior responsable nacionalista de Sprilur. Un señor llamado Zubiaurre, famoso por un fichaje que impulsó en 2005 junto al inefable abogado Sr. Lamikiz y que con tanta atención se siguió desde San Sebastián. Tienen ustedes que acordarse, si, si, es él.

También hace unos meses que están en el candelero, los contratos irregulares en la sanidad pública, los de los falsos autónomos de EiTB, que nos saldrán por unos 7 millones de euros, y los que aún no se sabe cuántos que se destinaron a empresas fantasmas creadas en los txokos por familiares de cargos del PNV para recibir contratos fantasmas de otros cargos del PNV. Eta abar…

El Gobierno Vasco se parece cada día más a la tenebrosa casa de los Adams y entre sus sombras se va derrumbando la leyenda de la supuesta solvencia gestora del PNV, aunque ahora pretendan apuntalarla a base de coloridos slogans publicitarios.